Última actualización: 15/10/2026Fuentes: IPC de INDEC
Por qué no alcanza con sumar cuotas
Comparar el precio de contado con la suma nominal de las cuotas puede ser engañoso cuando los pagos ocurren a lo largo de varios meses. Un peso futuro no tiene necesariamente el mismo poder de compra que un peso de hoy. Esta herramienta descuenta cada cuota usando la inflación mensual que ingresás y suma esos valores presentes. Así obtenés una referencia común para contrastar ambas alternativas.
La primera cuota se considera al final del primer mes, la segunda al final del segundo y así sucesivamente. Todas tienen el mismo importe. Si el valor presente total queda por debajo del precio de contado, la financiación resulta menor bajo ese supuesto; si queda por encima, el contado tiene menor costo estimado. El total nominal se muestra aparte para que no pierdas de vista cuánto dinero efectivamente vas a pagar.
Elegir una tasa razonable
La inflación mensual es una forma intuitiva de aproximar pérdida de poder adquisitivo, pero no es la única tasa posible. Si ya tenés el dinero, tu costo de oportunidad podría ser el rendimiento neto de una inversión comparable. Si tendrías que financiar el contado por otra vía, podría importar el costo financiero total de ese crédito. Probá varios escenarios porque una pequeña diferencia mensual se acumula cuando hay muchas cuotas.
No confundas una expectativa con un dato garantizado. La inflación futura puede variar y los rendimientos también. Además, una compra en cuotas puede consumir límite de tarjeta, comprometer ingresos futuros o incluir seguro, comisión y gastos no incorporados en el importe publicado. Sumá todos los cargos obligatorios al valor de la cuota antes de ingresar el dato.
La decisión no es solamente matemática
Conservar liquidez puede ser valioso frente a emergencias, mientras que asumir pagos largos reduce flexibilidad. También importan descuentos bancarios, reintegros, posibilidad de adelantar cuotas, fecha de cierre y riesgo de no poder pagar el resumen completo. Usá el valor presente como una lente para comparar, no como una orden de compra. Elegí una cuota compatible con tu presupuesto incluso si el modelo la muestra conveniente.
Ejemplo práctico: traer cuotas a dinero de hoy
Supongamos un precio de contado de $900.000 y doce cuotas de $100.000. La suma nominal es $1.200.000, pero con una tasa de descuento hipotética del 3% mensual cada pago futuro vale menos en términos de hoy. La primera cuota se divide por 1,03; la segunda por 1,03 al cuadrado y así hasta la última. Al sumar los valores presentes obtenés cerca de $995.400: bajo ese supuesto, el contado todavía resulta menor. Cambiá la tasa para entender en qué punto se invierte la comparación.
Errores comunes y cómo evitarlos
No sumes inflación futura como si fuera segura ni ignores cargos que vienen fuera de la cuota anunciada. La fecha de la primera cuota modifica el resultado, al igual que reintegros y descuentos reales. Una financiación matemáticamente conveniente puede ser inadecuada si compromete el límite de tarjeta o tu flujo mensual; la capacidad de pago sigue siendo una restricción independiente.